La Sagrada Familia es el edificio estrella de la obra Gaudí. Coincide con la última etapa de su vida (finales del siglo XIX) y también con su momento más espiritual. La Sagrada Familia ha sobrevivido a la muerte de su arquitecto, a los destrozos de la Guerra Civil, y en la actualidad sigue su proceso de construcción que, según los más optimistas, finalizará en la década de 2020.
Historia de la Sagrada Familia
Corre el año 1870. Josep Maria Bocabella i Verdaguer funda la Asociación Espiritual de Devotos de San José, y una de sus primeras iniciativas consiste en construir un templo expiatorio dedicado a la Sagrada Familia para que los “impíos” barceloneses regresen al redil de la Iglesia.
Da comienzo una campaña que incita a los devotos a “colaborar con la causa” a través de donativos. En 1881 se ha reunido dinero suficiente para comprar el terreno, ubicado entre las calles Marina, Provença, Sardenya y Mallorca.
Hay que encontrar un arquitecto a la altura de las circunstancias. El elegido es Francesc del Villar. Su proyecto consta de tres naves, siete capillas y una aguja de 85 metros. El día de San Josep del año siguiente se pone la primera piedra del Templo. El encargado de hacerlo es el obispo de Urquinaona.
Primeros problemas. El arquitecto no se entiende con Joan Martorell (asesor de Bocabella) y finalmente dimite. Le sucederá Antoni Gaudí, que por aquel entonces es ayudante de Martorell. Gaudí propone un nuevo conjunto de planta basilical, de cinco naves con un crucero de tres y un cimborio de 170 metros de altura. Le obsesiona la verticalidad y la Naturaleza como fuente de inspiración.
El fin del siglo está al caer. Antes, sin embargo, hay tiempo para empezar la cimentación de la Fachada del Nacimiento y terminar tanto el claustro como el ventanal del crucero norte.
El siglo XX empieza para la Sagrada Familia con una fiesta (se conmemora el quinto centenario del Patrocinio de San José) pero continúa con una desgracia: el fallecimiento de Gaudí, que muere atropellado por un tranvía en 1926. Su pérdida es un gran golpe, pero no evita que las obras sigan su curso. En 1929 se terminan todos los campanarios de la Fachada del Nacimiento y en 1933 ya están listos tanto la linterna de la Fe como el ciprés central.
Estalla la guerra civil. La ciudad vive (o más bien, sobrevive) bajo las llamas, y la Sagrada Familia no es una excepción. En 1936, un grupo de radicales quema la cripta y el obrador de Gaudí y acaba con gran parte de las maquetas. El proceso de construcción del templo no se reanudará hasta 1940, un año después de que termine la guerra. La ciudad y el país está en plena dictadura franquista cuando el arquitecto Francesc Quintana restaura la cripta y reconstruye las maquetas.
A una mala época le sigue una de buena, y en 1954 empieza el resurgimiento de la obra. Comienza la construcción de la Fachada de la Pasión bajo la supervisión de los arquitectos Quintana, Puig Boada y Bonet Garí. El día de San José de 1958 se coloca el grupo del Nacimiento de Busquets encima de la columna genealógica en la Fachada del Nacimiento, y en 1976 se termina la coronación de los campanarios de la Fachada de la Pasión. Ya queda menos…
El siguiente reto es terminar la Fachada de la Pasión, reto superado gracias a Josep Maria Subirachs, que realizó, en 1987, las esculturas de la Pasión de Jesús. En la actualidad, el trabajo se centra en las naves y en el crucero, donde se encuentran el patio de columnas, el coro y los ventanales. Cuando estén terminados, el interior del templo estará cubierto y la obra se centrará en intentar alcanzar la verticalidad que en su día Gaudí imaginó para el edificio. ¿El objetivo? Tocar el cielo.
Partes de la Sagrada Familia
Claustro
El claustro de la Sagrada Familia es una especie de muro exterior de estilo gótico que circunda el ábside y las sacristías. Es muy bello, pero también muy práctico, ya que aísla el edificio del ruido exterior y dificulta posibles ataques al templo. En un futuro, tendrá una capilla dedicada a la Asunción de la Virgen María.
Campanarios
Uno de los principales reclamos del edificio, tanto por sus caprichosas formas como por sus colores brillantes. En total serán doce, y representarán a los doce apóstoles. En su interior, hay una escalera de caracol que permite subir casi hasta arriba del todo y ver muy de cerca una cruz dorada con las iniciales del apóstol al que va dedicada la torre.
Cripta
Se le llama así al lugar subterráneo en el que se solía enterrar a los difuntos. La de la Sagrada Familia
se distribuye en siete capillas, un amplio deambulatorio y un área central circular. Construida en 1882 por el primer arquitecto del templo, contiene la tumba de Antoni Gaudí, y también un museo donde encontrarás maquetas, fotografías y toda clase de información sobre el Templo.
Fachada de la Pasión
Es la fachada sobria. Situada en la calle Sardenya, empezó a construirse en 1954, veintiocho años después de la muerte de Gaudí. Representa la pasión y la muerte de Jesucristo a través de formas geométricas en arista sin rastro de ornamentación. El autor de las esculturas es Josep Maria Subirachs, quien en su momento recibió voces de crítica por realizar unas formas muy “deshumanizadas” pero que hoy sigue trabajando en el resto de las esculturas de la Fachada. Presta atención a las puertas de esta fachada y descubrirás inscripciones de la Biblia donde el propio autor ha querido destacar frases como “¿Qué es la verdad?”.
Ábside
Fíjate en los ventanales: están llenos de elementos de inspiración naturista que moldean la luz para que ilumine unas zonas y deje en la sombra otras según el momento del día. El ábside, de estilo neogótico, está formado por siete capillas de forma poligonal dedicadas a los gozos y a los dolores. Fue la primera parte de la iglesia que terminó Gaudí. Baja por sus escaleras de caracol y habrás llegado a la cripta.
Fachada del Nacimiento
Si te gusta lo recargado, ésta es tu fachada. Dedicada al nacimiento de Jesús, tiene tres pórticos que representan la Fe, la Esperanza y la Caridad, y una cantidad de detalles en los que es difícil no detenerse,
como las tortugas que descansan en las dos columnas situadas entre las puertas -que representan la estabilidad del cristianismo- o los dos camaleones de los extremos, símbolos del cambio. La Fachada del Nacimiento se terminó en 1904 a las órdenes de un Gaudí pletórico, entregado a la gran obra de su vida. Es la que queda en la calle Marina.
Fachada de la Gloria
Todavía no está construida, pero cuando lo esté, será la fachada principal del Templo. O al menos, así lo dispuso Gaudí antes de su muerte. Situada en la calle Mallorca, estará dedicada a la Gloria de Jesús y, al igual que las otras fachadas, estará coronada por cuatro torres, aunque las de esta fachada serán más altas que las otras ocho.
Información práctica
Horarios:
De octubre a marzo: de 9 h a 18 h.
De abril a septiembre: de 9 a 20 h.
Los horarios de las visitas guiadas son:
Por la mañana:
11.00 Inglés
12.00 Castellano
13.00 Inglés
Por la tarde:
15.00 Inglés
16.00 Castellano
17.00 Inglés
Precios:
Entrada individual: 8 €.
Entrada por grupo (más de 20 personas): 5 €.
Entrada individual + visita guiada: 8 € + 3′5 €.
Entrada combinada (Sagrada Familia + Park Güell): 9 €.
Precio ascensor: 2 €. (Sube al visitante hasta 65 metros de altura, a la fachada de las Pasión, y hasta 55 metros, a la fachada del Nacimiento).
Audioguías: 3′5 €. Catalán, castellano, inglés, francés, italiano y alemán.
Dirección:
Mallorca 401.
Tl: 93 207 30 31.