A mitad de las Ramblas, a mano izquierda, se encuentra la plaça Reial, una plaza rodeada de pórticos y de palmeras con una fuente circular en el medio. Encima de los pórticos, se alzan espaciosos pisos con fachada neoclásica del siglo XIX. En uno de ellos, vive el músico catalán Lluís Llach).
Anteriormente, en esta plaza había un convento. Hoy es un lugar donde se da cita gente muy diferente (músicos, turistas, vagabundos, carteristas…), por lo que en determinadas horas puede llegar a ser conflictiva. Aún así, vale la pena acercarse a ella por la noche, ya que reúne locales muy entretenidos como el bar Glaciar y las discotecas Karma y Sidecar. También en la plaça Reial encontrarás el Jamboree, con sesiones de jazz para todos.
La plaça Reial también tiene la huella de Gaudí. El diseño de las dos farolas con seis brazos más cercanas a la fuente salieron de su sofisticada cabeza. La plaça Reial está muy ligada a determinados artistas de la ciudad. Como Picasso, que pasó su infancia en una calle cercana (la de la Mercè) y su primera etapa creativa en otra callejuela llamada Carrer de la Plata. Por aquí también se deja caer con frecuencia el inclasificable músico Manu Chao, que en ocasiones ofrece pequeños conciertos en algún local cercano sin previo aviso (para desgracia de sus fans).