Diez reclamos de Barcelona… a examen
Son los edificios que salen en las postales, las zonas más fotografiadas por los turistas. Averigua cuáles son de tu interés y cuáles no a través de esta primera aproximación.
1. Sagrada Familia
Es el símbolo por excelencia de Barcelona. Un templo inacabado diseñado por Antoni Gaudí en su última etapa, en pleno fervor religioso del artista. Es su obra maestra, la culminación de su carrera, su consagración como uno de los artistas más importantes de la ciudad. Visitar Barcelona y no acercarse hasta la Sagrada Familia es poco menos que un pecado (siguiendo la estela religiosa de Gaudí). El arquitecto diseñó un mega-edificio inspirado en la Naturaleza, copiando las formas de las hojas y de las piedras; de ahí que rechazara cualquier línea recta. El hecho de que 100 años después continúe inacabada, no hace más que engrosar la leyenda alrededor de este edificio. Los más optimistas calculan que, si las obras siguen al ritmo actual, estará terminada en la década de 2020.
La Sagrada Familia empezó como un encargo y terminó como un proyecto muy personal, hasta el punto de que Gaudí acabó poniendo dinero de su propio bolsillo y hasta pidiendo donaciones a empresas y a particulares. Para rentabilizar al máximo tu visita, te aconsejamos que te apuntes a una visita guiada. Se realizan cuatro veces al día y duran 50 minutos. También hay audioguías, la mejor opción si no dispones de una hora libre.
Datos: las medidas previstas para este templo son de 95 metros de largo y 60 de ancho. La idea es que tenga capacidad para… ¡13.000 fieles!
Qué ver: la Fachada del Nacimiento es la parte más bella. Accede a una de sus cuatro torres por sus escaleras de caracol siempre y cuando no seas propenso/a a sufrir mareos.
La decoración es exquisita. No en vano, cuando le preguntaron al arquitecto por qué se esmeraba tanto en esta parte, contestó: Los ángeles la contemplarán”. El Claustre del Roser es un pequeño claustro de estilo gótico adosado al exterior de la iglesia. Cuenta con varias esculturas, como la que representa a un demonio con apariencia de reptil que le entrega una bomba a un terrorista y que hace referencia a la violencia política de la ciudad los años anteriores a la Guerra Civil. La Fachada de la Pasión se construyó entre 1954 y 1978 y aborda el tema de los últimos días y la muerte de Cristo. La Fachada de la Gloria es la principal, la escogida por Gaudí para sobresalir por encima de las otras. En su interior estará el nártex, una especie de vestíbulo formado por 16 linternas hiperboloides coronadas por conos.
Te recomendamos: el Museo Gaudí. Se encuentra en la cripta y recoge interesante material del arquitecto. Imprescindible dar una ojeada a las maquetas.
Dirección: Mallorca, 401. Tl: 93 207 30 31.
2. La Pedrera
Construida entre 1905 y 1910. Diseñada por Gaudí, fue idea del barcelonés Pere Milà, que invirtió el dinero de su esposa Roser Guardiola, mayor que él, en este edificio de fachada irregular y balcones de hierro forjado. Sus descendientes, la familia Milà, siguen viviendo en esta casa que aloja también a otras familias de la burguesía catalana.
Qué ver: entrar en la Casa es toda una experiencia modernista, pero lo mejor es, sin duda, acceder a la azotea y pasearse alrededor de las impresionantes chimeneas de gigantescos sombreretes que parecen caballeros medievales multicolor. En verano, en la terraza se realizan conciertos de jazz o música clásica completamente recomendables.
Otra visita interesante es la del piso modernista abierto al público, donde podrás ver cómo vivía una familia acomodada a principios del siglo XX en Barcelona.
Y además… En la primera planta se ha instalado una sala de exposiciones que casi siempre ofrece muestras interesantes. Las últimas han sido las del pintor ruso Nicolas de Staël y la de Pablo Gargallo, uno de los grandes renovadores de la escultura del siglo XX.
Dirección: Provenza 261. Tl: 902 400 973.
3. Casa Batlló
La Fachada de este edificio es, tal vez, la más impresionante de todas las de Gaudí. Salpicada de fragmentos de azulejo azul, malva y verde, y tachonada de balcones y ventanas con marcos en forma de ola, se eleva hasta un tejado irregular de cerámica azul
con una torre solitaria.
Qué ver: Hasta hace bien poco, uno tenía que conformarse con ver únicamente la fachada, pero desde 2002 es posible acceder a la primera planta. Lujo modernista en estado puro.
Dirección: Paseo de Gracia, 43. Tl: 93 216 03 06.
4. Macba
El Museo de Arte Contemporáneo de Barcelona se está convirtiendo en uno más de los iconos de la ciudad. Diseñado por el arquitecto Richard Meyer, ha servido de fondo de algunos de los últimos spots publicitarios, especialmente de coches.
Qué ver: el Museo cuenta con una exposición permanente con obras de Antoni Tàpies, Joan Brossa, Paul Klee o Alexander Calder. También cuenta con exposiciones temporales. Una de las últimas, dedicada al particular mundo del artista Carlos Pazos.
Y además… el Macba se sitúa en la plaza dels Àngels, una plaza dura, sin un solo árbol, pero lleno de skaters que han aprovechado una inclinación a la entrada del edificio para poner en práctica su catálogo de piruetas.
Dirección: Plaça dels Àngels, 1. Tl: 93 412 08 10.
5. Parque Güell
Está un poco alejado del centro, en la parte de arriba del barrio de Gracia, pero si eres fan de Gaudí, no puedes dejar de visitarlo. Entrar en el Parque Güell es como introducirse en un cuento donde lo artificial parece más natural que la propia Naturaleza, o dicho de otra forma, donde la arquitectura se integra a la perfección con el entorno.
Qué ver: el símbolo del Parque Güell es un dragón modernista que se sitúa a la entrada. Cruza los dedos para que puedas verlo entero, ya que con frecuencia sufre las agresiones de grupos de vándalos. Una vez en el interior del parque, te aconsejamos que pasees sin rumbo fijo. Es posible que llegues hasta el Turó del Calvari, desde donde se obtienen las mejores vistas.
Dirección: Olot, 7. Tl: 93 413 24 00.
6. Montjuïc
Si vienes a Barcelona por negocios es posible que visites esta zona “por obligación”, ya que aquí se concentran los pabellones de las diferentes ferias que tienen lugar en la ciudad: desde Alimentaria hasta el Salón del Automóvil pasando por el Bred &Butter, con lo último en moda.
Qué ver: la zona de Montjuïc da mucho juego. En primer lugar está la plaza España, que junto con la plaza Catalunya son los dos grandes puntos de encuentro de la ciudad. Pero tal vez lo más interesante es subir en dirección a la montaña, ya que es un camino lleno de reclamos: El Menac (Museo Nacional de Arte de Catalunya), Caixaforum, cuya última “gran muestra” fue la dedicada a la fotógrafa Diane Arbus, la Fundación Joan Miró, el Teatre Grec o el Mercat de les Flors, con una interesante programación de Danza. En Montjuïc se encuentra también el Poble Español, un lugar que, desde nuestro punto de vista, está un poco en decadencia.
7. Las Ramblas
Es la gran avenida que separa el Raval del Barrio Gótico. A medida que vayas bajando, te irás encontrándo con el Mercado de la Boquería, el Gran teatro del Liceo (que acoge obras clásicas y también artistas modernos como Björk), el Centro de Arte Santa Mónica…
Qué ver: en las Ramblas hay establecimientos de toda la vida y también muchas tiendas de souvenirs. Por desgracia, se ha ido convirtiendo en una zona cada vez más turística y, lejos de mantener su identidad, la ha ido transformando a gusto del consumidor. Te aconsejamos que te abstraigas de los turistas y que descubras la Rambla que a nosotros nos gusta, con sus puestos de flores, sus quioscos abiertos prácticamente toda la noche, con sus mimos, con su gente.
8. Catedral de Barcelona
Su aspecto es imponente. Una de las principales muestras del paso del estilo gótico por esta ciudad. De grandes dimensiones, es una de las pocas iglesias que los anarquistas no tocaron durante la Guerra Civil. Es todo lo contrario a un edificio modernista, ya que la austeridad es su principal característica. Construida entre 1298 y 1460, no se acabó del todo hasta finales del siglo XIX, principios del XX. Es por eso que cuenta con elementos “nuevos” como el actual frontispicio, añadido en 1870 y que justamente ahora está siendo restaurado.
Qué ver: En medio de la nave central se halla el coro, de exquisita talla y fechado a finales del siglo XIV. Frente al altar mayor, una amplia escalinata desciende hasta la cripta de Santa Eulàlia, una de las dos patronas de Barcelona (la otra es Mercè). La capella de Santa Llúcia es uno de los pocos vestigios intactos de la Barcelona románica.
Dirección: Plaza de la Seu. Tl: 93 342 82 60.
9. Palau de la Música
Una ración más de modernismo. Un lugar exquisito para ir a escuchar música. La programación es muy variopinta: conciertos de música clásica, figuras del flamenco, grupos pop rock nacionales e internacionales, y el festival de la guitarra, que acoge a los mejores en este género.
Concebida por Lluís Domènech i Montaner, el Palau acoge una increíble colección de mosaicos realizados por los mejores artesanos. Las escaleras del auditorio constituyen uno de sus principales atractivos: tienen un colorido espectacular, con combinaciones de azul y oro.
Curiosidades: la primera versión del Palau no convenció a mucha gente. El escritor catalán Josep Pla lo calificó de horrible, y hasta el mismo Montaner no acudió a la inauguración por tener facturas pendientes de cobro.
Dirección: Sant Francesc de Paula, 2. Tl: 902 442 882.
10. Santa Maria del Mar
Otro ejemplo de románico catalán. Escasa en ornamentos, es una de las iglesias con mayor lista de espera a la hora de casarse. La barcelonina de toda la vida sueña con entrar en esta iglesia de la mano de su padre y de blanco rotundo y llegar hasta su prometido tras atravesar el elegante camino que lleva hasta el altar. Otra opción es acudir a algún recital de música clásica y barroca de los que tienen lugar. La acústica no es la mejor, pero la experiencia (religiosa) merece la pena.
Dirección: Plaça de Santa Maria del Mar. Tl: 93 310 23 90.